Después de él gobernó su hijo Hixam, de kunya Abu-l-Walid. Su madre era la sultana madre, Umm Walad, llamada Subh. Tenía cuando empezó a gobernar diez años y meses. No cesó de dominársele, sin mostrársele ni abrírsele poder alguno. Lo dominó Abu Ámir Muhammad b. Abi Ámir, de laqab Almanzor, que gobernó todos los asuntos hasta que murió. Luego ocupó su lugar su hijo Abd al-Malik b. Muhammad, de laqab al-Muzaffar, que procedió también de la misma manera hasta que murió. Ocupó entonces su lugar su hermano Abderrahmán, de laqab al-Násir. Éste desvarió y fue nombrado príncipe heredero. Permaneció como tal cuatro meses, hasta que se levantó contra él Muhammad b. Hixam b. Abd al-Yabbar, el 18 de Yumada II del 399/ 17.2.1009. Hixam II b. al-Hakam fue destituido. Las tropas abandonaron a Abderrahmán b. Muhammad b. Abi Ámir. Fue asesinado y crucificado. Así permaneció [la situación] hasta que fue asesinado Muhammad b. Hixam b. Abd al-Yabbar. Hixam al-Mu`ayyad fue repuesto en el poder. Eso ocurrió el domingo 7 de du-l-hichcha del año 400 / 22.7.1010. Así permaneció mientras las tropas beréberes lo rodearon al mando de Sulaymán b. al-Hakam b. Sulaymán. Esta situación duró hasta el 5 de xawwal del año 403/ 19.4.1013. Los beréberes entraron entonces con Sulaymán en Córdoba y la vaciaron de gente, excepto la madina y parte del arrabal oriental. Hixam fue asesinado. Durante todo su gobierno estuvo dominado, sin acceso al poder. En este cerco lo dominaron sus servidores uno tras otro. No engendró ningún hijo.
Al-Humaydi De Yadwat al-muqtabis. |