En mitad de la Arruzafa crece una palmera, nacida en Occidente, lejos del país de las palmeras Y le digo: eres como yo, errante y peregrina, lejos de familia y patria Has echado raíces en una tierra que te era extraña y, como yo, lejos del país que me vio nacer ¡Que el rocío de mañana sacie tu sed y las nubes del cielo caigan sobre ti convertidas en lluvia!
Atribuido a Abderrahmán I |