Sobre las rocas el desnudo ofrecía una estética y difícil responsabilidad en un equilibrio cortante a un fondo de aves migratorias y grises transparentes. Ningún movimiento parecía tentarle, y como quien rechaza incómodo lo inútil, y ama la armonía del silencio en lo fijo, permanecía inmóvil midiéndose en el mar.
Rafael Pérez Estrada De Memorial para otras estaciones (1984). |