Lámparas de cristal y espejos verdes. Sobre el tablado oscuro, la Parrala sostiene una conversación con la muerte. La llama, no viene, y la vuelve a llamar. Las gentes aspiran los sollozos. Y en los espejos verdes, largas colas de seda se mueven.
Federico García Lorca De Poemas del Alma |
Fue un local entre café cantante, teatrillo indecente y templo del cante jondo. Nació como teatrillo particular del entonces gobernador militar de Málaga Antonio María Álvarez de Quindós en el Pasaje Álvarez, en la segunda mitad del siglo XIX. Este pasaje se construyó sobre las ruinas de un antiguo convento de las Agustinas Descalzas. Antonio María Álvarez buscó un local donde poder reunirse con su estamento social. De esta forma el teatro, que llegó a tener fama nacional, nació como un capricho para satisfacer apetencias teatrales, musicales y tertulianas y compartirla con familiares y amigos del gobernador. Tomó su nombre del apodo del actor dramático Gabriel Guerera, que actuó en el mismo. El local pasó a explotarse comercialmente por persona ajena al propietario a partir de 1860, cuando Antonio María Álvarez se instala en Madrid. A partir de entonces comienza la historia del Café de Chinitas hasta 1920, cuando cambió de nombre para borrar su escandalosa historia y se llamó Salón Royal hasta su desaparición en 1938. En esta última etapa el espectáculo degeneró de tal forma que le llovieron numerosas multas y la prohibición de algunas actuaciones. El interior del Chinitas era casi decagonal. Tenía un salón público elevado en la primera planta, el escenario era de pequeñas dimensiones y a su lado se abrían seis palcos; además, carecía de camerino para los artistas. Entre otros pasaron por su escenario Juan Breva y Antonio Chacón, rivales en el cante por malagueñas; La Macarrona , La Juana, La Trini, El Petrolo o El Porrilla, que vivieron gloriosas noches como Estrellita Castro, Lucrecia Torralba, Isabelita Ruiz, Manuel Torres, Pastora y Tomás Pavón, Manolo Caracol, Canalejas de Puerto Real, Cojo de Málaga, además de Marchena, Juanito Valderrama... En el café también hubo sitio para el arte escénico y actuaron modestas compañías dramáticas y líricas. El local también acogió los bailes de máscaras que fueron muy populares. Se dice que fue visitado por Federico García Lorca –cuya familia veraneaba con predilección en Málaga durante su juventud–, quien armonizó la canción popular ambientada en este lugar; y parece asimismo que allí se rodó la película Café de Chinitas. |