| El nacimiento de la banca moderna en Andalucía no se puede entender sin la familia granadina de los Rodríguez-Acosta. En la rama materna, los Acostas son emigrantes portugueses que se establecen en Granada en el siglo XVII. La familia paterna procede de Villaviciosa (Asturias) y se instalan en los albores del XVIII en Loja y más tarde en Granada, donde entre otras actividades montan una tienda de cordelería. Según un estudio de Manuel Titos y María Trinidad Fernández, existe testimonio documental de que en la tienda de cordelería de los Rodríguez se admiten ya depósitos de particulares y pagan interés por ellos. Tras el fallecimiento de José María Rodríguez Sancho en diciembre de 1824, su viuda Teresa de Acosta se queda con un capital de 200.000 reales. Es ella quien toma la iniciativa en 1831 de fundar en Granada una casa de banca, la única que existe en ese momento en la ciudad. La razón social Viuda de Rodríguez, apoyada por la amplia garantía que goza la casa y la extensa red de conexiones bancarias que cuenta en toda España, consigue hacer mediante comisiones, giros y transacciones una fortuna calculada en 426.615 reales a la fecha de su muerte, ocurrida en 29 de mayo de 1851. Se hace cargo de la firma el hijo de la difunta, José María Rodríguez-Acosta, quien transforma la rentable casa de comisiones en un auténtico banco, manteniendo una contabilidad más rigurosa y llevando a cabo una agresiva inversión en valores. Son tiempos de optimismo económico, y la familia Rodríguez-Acosta participa directamente en la construcción de canales de riegos, fábricas azucareras, infraestructuras mineras, ferroviarias, eléctricas y financiación de empresas periodísticas y hosteleras. Conforme se aproxima el final del siglo XX, la crisis económica provoca que la banca de los Rodríguez-Acosta no efectúe inversiones industriales directas y se convierta en un mero intermediario financiero, a la manera de las bancas de hoy. A José María Rodríguez-Acosta le sucede su hijo Manuel Rodríguez-Acosta. Se abre una etapa, sobre todo en la década de los veinte, en la que la entidad privilegia la captación de los ahorros de las grandes familias granadinas, de tal forma que los activos de la entidad son cada vez más considerables. Un hijo de Manuel Rodríguez Acosta es el pintor José María Rodríguez-Acosta González de la Cámara (1886-1941). Formado en Granada con el maestro Larrea y en Madrid con Emilio Sala, el pintor contribuye a revitalizar la vida cultural de Granada de la primera mitad del siglo XX. Dentro de la estética del modernismo, obtiene medallas de oro en las exposiones nacional de 1908 y 1912 y en las internacionales de París y Múnich. El carmen que construye y que le sirve de estudio en sus últimos años se convierte tras su muerte en la sede de la Fundación Rodríguez-Acosta.
Mientras tanto, el banco había quedado en manos del hermano del pintor, Miguel Rodríguez-Acosta González de la Cámara. Después de 166 años de existencia, él acuerda los términos de la absorción de la Banca Rodríguez Acosta por parte del Banco Central, que comienza sus operaciones en Granada basándose en el prestigio y la fortaleza de la entidad granadina. Pese a todo, la empresa sigue funcionando como un organismo destinado a la inversión en cartera, hasta que en 1970 es finalmente absorbida por Financiera de Valores SA (Fivasa), fundada por miembros de la misma familia.
Los hijos de Miguel Rodríguez-Acosta, Miguel y José Manuel Rodríguez-Acosta, fundan en los años sesenta un banco industrial, el Banco de Granada, que comienza a funcionar en 1964 y que debido a la crisis del petróleo en los setenta es absorbido también por el Banco Central. Esta entidad es comprada luego por el Banco de Alcalá, que en 1996 pasa a formar parte de la red de oficinas de la Caixa de Cataluña.
Del matrimonio entre la sueca Margarita Carlström y Miguel Rodríguez-Acosta nace en 1927 el pintor Miguel Rodríguez-Acosta Carlström. Miguel desarrolla una importante labor artística como pintor-grabador, presidente de la Fundación Rodríguez Acosta y académico de la Real Academía de San Fernando de Madrid. Su hijo es Manuel Rodríguez-Acosta, director de la constructora Comarex, que en 2006 factura 150 millones de euros. [ Pablo Santiago Chiquero ].
|