| (ubrique, cádiz, 1974). Matador de toros, de nombre Jesús Janeiro Bazán. Es uno de los toreros andaluces con mayor tirón popular a finales del siglo XX y principios del XXI. Convertido desde sus comienzos en un ídolo mediático, esta popularidad resta valor a los verdaderos logros taurinos de un diestro de gran capacidad y excelente técnica, que pisa un terreno muy comprometido por su cercanía con los pitones del toro. Jesulín da sus primeros pasos en la Escuela Taurina de Cádiz y debuta con picadores en Ronda. Desde el principio torea mucho y, de este modo, marca la pauta de una carrera en la que va a batir todos los récords históricos de cantidad de festejos toreados en una temporada. Ya en su segundo año como novillero suma 101 festejos, protagonizando junto a Finito de Córdoba y Chamaco una etapa de auge en las novilladas. Con apenas 16 años toma la alternativa en Nimes (Francia). El 21 de septiembre de 1990, José Mari Manzanares le cede el toro Correcostas, de Manolo González, en presencia de Emilio Muñoz. Nada más comenzar la temporada de 1991, un toro le destroza el muslo en la plaza de Zaragoza y ese percance, unido al siempre complicado paso del novillo al toro y a un cambio de apoderado, frenan su carrera. A Jesulín le cuesta eclosionar como matador de toros.
Es a partir de 1992 cuando resurge. El 25 de mayo confirma la alternativa en Madrid de manos de Ortega Cano y César Rincón, con toros del Marqués de Domecq. Pero es el público de la Maestranza quien atestigua la recuperación del diestro gaditano a su paso por la corrida de la Prensa y en la faena que le hace a un toro de Diego Garrido en San Miguel. Jesulín vuelve al primer plano y en 1993 torea 98 corridas como una especie de calentamiento para lo que vendría después. En 1994 bate la marca histórica de El Cordobés y torea 153 corridas, pero no conforme con eso, en 1995 sube el listón a 164, cantidad que ningún torero consigue igualar o superar desde entonces. Todavía en 1996 torea 121 tardes. Estas temporadas maratonianas coinciden con la máxima popularidad del torero, que se permite todo tipo de excentricidades, entre ellas organizar corridas sólo para mujeres e, incluso, grabar un disco. Este comportamiento le aparta de la consideración de los aficionados más exigentes. Precisamente, recuperar su crédito será su objetivo los años siguientes: quiere que le reconozcan sus méritos toreros. Para ello, baja el número de corridas "79 en 1998" e intenta dar lo mejor de su toreo. La dificultad encontrada y, quizás, el gran esfuerzo realizado los años anteriores le pasan factura, y en plena Feria de Abril de 1999 anuncia su retirada de los ruedos. El paréntesis dura dos años y en marzo de 2001 reaparece en Olivenza en medio de gran expectación. Aunque el tono es bueno y el torero se muestra muy templado y maduro, la conexión con el público no es la misma. En septiembre de ese año sufre un accidente de tráfico cuando regresa de una cacería que le ocasiona graves daños en la columna vertebral. La eficaz intervención de los médicos hace que Jesulín se recupere y pueda volver a caminar y a torear. Otra vez la reaparición se produce en Olivenza, el 8 de marzo de 2003 y Jesulín torea ese año protegido por un corsé en la zona lumbar y llega a sumar 77 festejos. En torno a los 60 torea en las temporadas de 2005 y 2006, en las que se centra en su profesión, ofreciendo una imagen seria de torero templado y de gran capacidad.
El 15 de mayo de 1999, su hermano Víctor Janeiro Bazán (Ubrique, Cádiz, 1979) toma la alternativa como matador de toros en la plaza de Jerez. El padrino de esta ceremonia es Juan Antonio Ruiz "Espartaco" y el testigo, Francisco Rivera Ordóñez * . Desde entonces, actúa en un escaso número de festejos en cosos de segundo orden y se convierte, al igual que Jesulín, en un personaje habitual de la llamada prensa del corazón.
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