| La romería en honor de San Mamés, patrón de la población onubense de Aroche, se celebra el fin de semana posterior a la Pascua de Pentecostés. San Mamés es un mártir bizantino del siglo III, cuyo culto se extendería ampliamente en el transcurso de la Baja Edad Media por tierras castellanas y portuguesas, llegando a Aroche con la repoblación castellano-leonesa. Según la tradición, la imagen procede de una antigua ermita que, con esta advocación, existía próxima a la frontera portuguesa, en el término del actual municipio de Rosal de la Frontera. Al despoblarse el lugar y ser abandonada la ermita como consecuencia de conflictos fronterizos, la imagen sería traslada a Aroche en el siglo XVIII.
En la romería actual, desarrollada a la usanza tradicional con el consiguiente traslado, el sábado, de la imagen desde el pueblo hasta su ermita para regresar el domingo a Aroche, es de reseñar el considerable número de caballistas que acompañan a la hermandad; siguiendo en este aspecto la costumbre, muy enraizada en las comarcas onubenses del Andévalo y la Sierra, del fuerte protagonismo de los caballos en estos rituales.
También hay que destacar la notable calidad arquitectónica del santuario, en origen dedicado a San Pedro de la Zarza. Ubicado a tres km. de la población, en el paraje conocido como los Llanos de la Belleza, junto al río Chanza, se levanta sobre las ruinas de la ciudad romana de Turóbrigra. Construida entre los siglos XIII al XV, la ermita de San Mamés está considerada uno de los mejores ejemplos de la arquitectura gótico-mudéjar de la provincia de Huelva, sobresaliendo de su fábrica la ventana geminada del ábside y una de su puertas laterales, enmarcadas por alfices que contienen la elaborada composición de unos vanos con arcos ojivales a los que se superponen otros arcos ornamentales polibulados. En su interior, son igualmente destacables los restos conservados de pinturas murales medievales. En el exterior, adosada a lo largo de su fachada y parte de sus paredes laterales, conserva una interesante galería, abiertaen una hilera de arcos carpaneles que, según la tradición oral conservada y la denominación de "tiendas" que siguen recibiendo los arcos, apunta a la actividad comercial que en otros tiempos debe desarrollarse con motivo de la romería. Un ritual que, en nuestros días, se sigue caracterizando por la afluencia de un importante número de romeros, procedentes tanto de Aroche como de las poblaciones vecinas. [ Juan Agudo Torrico ].
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