| Las órdenes militares penetran en Andalucía a raíz de la conquista del Valle del Guadalquivir por Fernando III. Típico producto militar y religioso de la expansión territorial cristiana por al-Ándalus, hasta tal punto de ser durante los siglos XIII-XV los ?especialistas? en la guerra contra los musulmanes en la frontera del Islam peninsular. Fruto sin duda de la conjunción de un nuevo espíritu guerrero cristiano, la cruzada, que elevaba como modelos de vidas ejemplares ante la sociedad de su tiempo junto a la contemplativa del monje, la militar del caballero que protege al pobre, defiende al desvalido y hace siempre justicia al servicio de Dios. La combinación de la vida monástica y la actividad guerrera da como resultado la aparición del ?freire? ?mitad monje, mitad soldado?. En los reinos cristianos peninsulares los miembros de estas instituciones o asociaciones dependían directamente de los papas. Organizaban su vida militar y asceta según una regla que les permitía compatibilizar los tradicionales votos religiosos ?celibato y obediencia? con la condición seglar y sobre todo militar de sus componentes en múltiples castillos, torres y fortalezas de la frontera. Por sus actividades militares en la conquista de Andalucía, pronto consiguen importantes señoríos fronterizos o encomiendas, que solían ser entregados por el maestre de la misma orden a algún caballero o freire vasallo, comendador, para que la defendiese y administrase sus rentas.
Al frente de cada orden estaba el gran maestre, elegido por los caballeros reunidos en capítulo general, y cuyo nombramiento debía ser ratificado por los papas y de alguna manera, a partir del siglo XIV, contar con el conocimiento de los monarcas cristianos. A nivel inferior estaba el comendador mayor, el prior, habitualmente con dignidad episcopal, que residía en el convento o encomienda mayor; es decir, el lugar señorial más importante de la orden. Por debajo, se situaban los simples comendadores como encargados de la defensa, repoblación y administración de un castillo o un lugar menor.
El dominio político, social y económico de las órdenes militares provocaría durante los siglos XIV y XV notables enfrentamientos entre diferentes linajes nobiliarios poderosos del reino y la corona castellana por el control de sus respectivos maestrazgos y encomiendas con sus rentas señoriales. A Andalucía llegan desde Castilla y León básicamente tres grandes órdenes militares que perduran desde el siglo XIII hasta el siglo XV: Alcántara, Calatrava y Santiago. Junto a ellas se establecen otras menores como la de San Juan y la de Santa María, creada por Alfonso X el Sabio. En cualquier caso, en tiempos de los Reyes Católicos todas las órdenes militares de los reinos de Castilla y León y de la Corona de Aragón pasan a la Corona por bula de Alejandro VI en 1492. [ Manuel García Fernández ].
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