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GANDUL, EL |
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| Complejo arqueológico compuesto por una serie de yacimientos de épocas prehistórica, protohistórica y clásica pertenecientes a los municipios de Alcalá de Guadaíra y Mairena del Alcor, descubiertos en su mayoría por J. Bonsor * entre fines del siglo XIX y comienzos del siguiente. En los años ochenta del siglo XX se efectúan trabajos de prospección y excavación en varios yacimientos y labores de consolidación en un monumento funerario. Tal concentración de evidencias y monumentos arqueológicos es resultado de la habitación continuada durante más de tres milenios en la mesa de Gandul. Separada por una vaguada, al norte de la mesa se distribuye una suave pendiente que se utiliza como zona de necrópolis a lo largo de ese tiempo, siendo posiblemente en Andalucía el espacio que durante más tiempo sirve para esta función ritual. La realización de varias excavaciones de sondeo en la mesa permiten investigar una serie de depósitos arqueológicos que se remontan, al menos, al Calcolítico Pleno y se suceden sin aparentes hiatos de habitación hasta el siglo I d.C., lo que no implica que este sitio se abandonara entonces, ya que otras evidencias confirman su ocupación hasta el final del periodo romano. Durante la Protohistoria, en la mesa existe un importante asentamiento tartésico con una potente muralla. La ciudad romana tenía en su entorno otros hábitats menores y canteras de extracción de materias primas. Bonsor la identifica como Lucurgentum, pero recientemente se propone que se trata de Irippo. Un rasgo distintivo de la necrópolis es que las tumbas o agrupaciones de ellas se implantan en el paisaje bajo la forma tumular, agrupadas y en lugares destacados. Esta tradición se inaugura en el Calcolítico con la elevación de un destacado conjunto de la tumbas colectivas de diversa tipología ( -> véase Dolmen ): cueva del Vaquero, Cañada Honda B, Cañada Honda G, tumba del Pedrejón, tumba del Término, tholos de las Canteras, tumba de la Casilla y tumba de la Cañada de Carrascal. En la Edad del Bronce es probable que los enterramientos se realizaran en la zona de hábitat, sin bien se estudian cuatro tumbas en fosa, dos de ellas con covacha, que se abren en el túmulo del tholos de las Canteras a comienzos de dicha edad. Pero el conjunto de túmulos más importante corresponde a las épocas tartésica y turdetana, entre los cuales destacan los de Bencarrón Alto y Cañada Honda A. También en estas épocas se repite la costumbre de depositar algunos de los restos de los difuntos en los túmulos calcolíticos. Igualmente, las necrópolis romanas, tanto de incineración como de inhumación, se distribuyen por la zona: en Cañada Honda, en Bencarrón, en las cercanías de la mesa. Un columbario circular es excavado y restaurado a comienzos de los años ochenta del siglo XX. [ Gabriel Martínez Fernández ].
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