| f. Ciencia que trata de la herencia biológica y de todo lo relacionado con ella. El término genética es aplicado por vez primera para designar el estudio de la herencia y de la variación de los organismos por el científico inglés William Bateson en una carta dirigida a Adam Sedgewick en abril de 1905. El hombre comenzó a aplicar sus conocimientos en genética ya en la prehistoria, con la domesticación y mejora de plantas y animales. Ya en el ámbito de la ciencia moderna, la genética ha aportado importantes herramientas para la investigación sobre las funciones de determinados genes.
La información genética se localiza en los cromosomas, situados en el núcleo de las células. Los cromosomas están constituidos por proteínas y ADN, y es precisamente en las moléculas de ADN donde se encuentra codificada esa información genética. Los genes codifican la información necesaria para la síntesis de proteínas, que están formadas por cadenas de aminoácidos. La traducción de la secuencia del ADN de los genes a la secuencia de aminoácidos de las proteínas se hace en virtud del llamado "codigo genético". Las proteínas, a través de sus funciones estructurales y reguladoras o de sus actividades enzimáticas, determinan el fenotipo de un organismo. La expresión "un gen codifica una proteína" significa que un gen contiene las instrucciones necesarias para construir una proteína, aunque la idea de "un gen, una proteína" se considera en la actualidad demasiado simplista; de hecho, un mismo gen puede codificar varias proteínas distintas. Para la síntesis de proteínas, es necesario que el gen se transcriba, o sea que se sintetice un ARN a partir del molde de ADN; ese ARN mensajero es el que se usa como molde para la síntesis de la proteína. Los genes también codifican algunos ARN necesarios para la síntesis de proteínas, los llamados ARN transferentes y ARN ribosómicos.
La genética determina en gran medida el aspecto de los organismos, incluido el hombre, por supuesto, y posiblemente también su comportamiento; sin embargo, el entorno del organismo también es importante. Los gemelos monocigóticos, que son genéticamente idénticos, suelen tener personalidades diferentes. En su artículo "Versuche über Pflanzenhybriden" (Experimentos en híbridos de plantas), el monje austriaco Gregor Mendel trazó los patrones de la herencia de ciertos caracteres del guisante y mostró que dicho patrón podía describirse matemáticamente. Si bien no todos los caracteres de un individuo muestran un patrón de herencia mendeliano, su trabajo probó la utilidad de la aplicación de técnicas estadísticas al estudio de la herencia. Desde entonces se han descrito otras formas de herencia genética mucho más complejas. La importancia de los trabajos de Mendel no se comprendió hasta principios del siglo XX, ya después de su muerte, con el redescubrimiento de sus estudios por otros científicos que investigaron problemas similares. Como ocurre con todas las ciencias, su desarrollo implica una diversificación; así, en la actualidad se distinguen diversos campos de la genética: genética clásica, genética molecular, genética clínica, genética de poblaciones, genética cuantitativa, genómica. [ Miguel Aguilar Urbano ].
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