| (bujalance, córdoba, 1918-2003). Poeta. Aprende las primeras letras en su pueblo natal y, más tarde, marcha a Madrid para ser alumno de la Institución Libre de Enseñanza, donde le inculcan los valores de sencillez, tolerancia, humildad y gusto por la belleza que caracterizarán, en la edad adulta, tanto su persona como su obra. En 1943, en Córdoba, el periodista del diario Córdoba García Gil lo presenta al poeta Ricardo Molina, quien tras escuchar algunos de sus poemas no duda en incluirlo en el proyecto de la revista poética Cántico , que tiene en mientes. Desde su primer poema, titulado "El ángel custodio de Cañete de las Torres", hasta la última de sus colaboraciones en Cántico , Mario López deja constancia de su poesía refinada, elegante y apegada al campo y las tradiciones, al paisaje, la naturaleza y la gente de pueblo, una poesía que lo convierte en el poeta por excelencia de la campiña de Córdoba. Sus versos son amables, de imágenes cristalinas y agrestes, dedicados casi todos ellos a su Bujalance natal, lo que en parte lo aleja del matiz barroco y sufriente de sus correligionarios de Cántico, que presentan una mayor problemática existencial en su obra.
Su primer libro, Garganta y corazón del Sur , data de 1951, por lo que es el último miembro de Cántico en publicar. Como ellos, su obra se va destilando de forma lenta y pausada, sin prisas, y entre sus poemarios a veces dista una década entera. Estos libros son Universo de pueblo (1960), Siete canciones (1968), Del campo y soledades (1968), Antología poética (1968), Cal muerta, cielo vivo (1969), Universo de pueblo. Poesía 1947-1979 , Museo simbólico (1982) y Antología poética de Bujalance (1985). Asimismo, elabora los cuadernos El alarife (1981), Memoria de Málaga (1992) y Versos a María del Valle (1992), y las antologías Memorias de Málaga (1992) y Fuentes de Córdoba (1987). A todos estos títulos se suma la intensa actividad cultural que don Mario "así era conocido" promueve en Bujalance, donde funda y dirige los Cuadernos de Arte, Historia y Literatura de la Biblioteca Municipal, anima los juegos florales del instituto de segunda enseñanza y realiza una callada actividad como pintor. Aunque no los busca, en vida recibe numerosos homenajes y premios, como el Internacional de Poesía del Círculo de Escritores Iberoamericanos de Nueva York (1963) o el premio Andalucía de las Letras en el apartado de poesía (1997). Mario López es una persona feliz en su "universo de pueblo", y Bujalance "que en 1985 ya lo había nombrado Hijo Predilecto" lamenta profundamente la muerte de uno de sus hombres más universales, acaecida el 1 de abril de 2003. El Ayuntamiento da el nombre de Mario López a un instituto de enseñanza secundaria, a la calle que lo ve nacer "antigua Tobosos" y crea el Premio Nacional de Poesía Mario López, aunque el mejor medio de perpetuar la memoria siguen siendo sus versos. [Pablo Santiago Chiquero ].
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