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ROMERO MURUBE, JOAQUÍN |
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| (los palacios y villafranca, sevilla, 1904).
Escritor. Romero Murube es una de esas prolijas
personalidades que, sin ?carrera académica ni profesión determinada?,
como él dijo de sí mismo, inunda la vida cultural de la ciudad hispalense
durante el franquismo a cambio de una inmerecida etiqueta de escritor
localista que lastra su lógica posición en la llamada Generación del 27.
De familia materna acaudalada y venida a menos, su infancia transcurre en
el pueblo, un espacio que marca siempre su obra y su sensibilidad, hasta
el punto de publicar en 1954
Pueblo Lejano
, un ejercicio de nostalgia en prosa poética para
mostrar lo local como vía de lo universal. En 1912, se traslada a Sevilla
para cursar el Bachillerato, aunque nunca deja de pasar temporadas en su
pueblo natal, donde se construye una estilizada residencia llamada La
Huerta de la Noria, hoy en peligro de desaparición por la especulación.
Empieza los estudios de Derecho y Filosofía y Letras, pero tras la muerte
de su padre, un abogado liberal que llega a presidente de la Diputación
Provincial, los abandona para sostener a su familia alternando su trabajo
en la caja de ahorros El Monte de Piedad con tempranas colaboraciones en
el periódico
El Correo de Andalucía
. Su zambullida en la capital andaluza no tiene
vuelta atrás: frecuenta las tertulias literarias de la ciudad; mantiene
contactos con profesores y compañeros de la Facultad como Pedro Salinas,
Jorge Guillén o Luis Cernuda, y más tardía y estrechamente con Federico
García Lorca; fue miembro del Ateneo; secretario del Centro de Estudios
Andaluces; y uno de los fundadores y redactor-jefe de la revista
literaria
Mediodía
, que habría de perfilarse como el baluarte
sevillano de las vanguardias que traen los años veinte del pasado siglo.
Sin embargo, no es hasta 1934 cuando la influencia de Romero Murube no se
hace notar en Sevilla. Primero con carácter de interinidad y luego fijo,
es nombrado ese año director-conservador de los Reales Alcázares,
privilegiada atalaya desde la que habría de producir su obra variopinta
en prosa y verso, además de fustigar desde las páginas de los periódicos
todo lo que pusiera en peligro el interés de Sevilla, especialmente el
patrimonial. Considerado un maestro del nuevo periodismo, el
diario
Abc
ha instituido un premio que lleva el nombre del
poeta palaciego. Entre sus libros líricos destaca
Siete romances
(1937), dedicado a Lorca con unas palabras que
suponen el único homenaje al poeta granadino en la zona nacional: ?¡A ti,
en Vizna [sic], cerca de la fuente grande, hecho ya tierra y rumor de
agua eterna y oculta!?. Otras obras poéticas son
Canción del amante andaluz
(1941),
Kasida del olvido
(1945) ?Premio Adonais? y
Tierra y canción
(1948). De este último año data su única obra
puramente novelesca (tres cuentos):
Ya es tarde
. Entre su producción ensayística afloran títulos
como
Dios en la ciudad
(1934),
José María Izquierdo y Sevilla
(1934),
Sevilla en los labios
(1938),
El discurso de la mentira
(1943),
Pregón de la Semana Santa de Sevilla
(1945),
Memoriales y divagaciones
(1951),
Lejos y en la mano
(1959),
Los cielos que perdimos
(1964) y
Francisco de Bruna y Ahumada
(1965) ?Premio Ciudad de Sevilla?. Miembro de la
Academia Sevillana de Buenas Letras y de la Academia de Bellas Artes de
Santa Isabel de Hungría, su trayectoria es reconocida con distintas
condecoraciones como la Gran Cruz de Isabel la Católica o la Cruz de
Alfonso X el Sabio. Muere en Sevilla el 15 de noviembre de 1969, tras
volver de cenar con su esposa, Soledad Murube Cardona, con quien se había
casado sin dejar descendencia en 1936.[ A. R. B.]
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