| (la carolina, jaén, 1913-madrid, 1994). Narrador, poeta, dramaturgo y ensayista. Siendo niño se traslada a Málaga, donde realiza sus primeros estudios en el Colegio Alemán, para ingresar luego en la Escuela de Comercio. En 1932 se traslada a Madrid y en 1935 a Barcelona, ejerciendo como funcionario administrativo. Es en este Madrid de la Segunda República cuando Manuel Andújar escribe su primera novela, Cristal Herido , según Manuel Urbano "un retablo de la vida madrileña en el que se han tallado una serie de figuras de jóvenes repletos de ilusiones y con fe a manos llenas en su futuro. Estamos en los años esenciales que van desde la proclamación de la II República a la sublevación militar del 18 de julio, dos fechas angulares: una nos habla de esperanza y renovación, día de entusiasmo juvenil; la otra cainita y despiadada, inaugurará el privilegio del fuego y de la sangre, de la intransigencia y los dogmas maniqueos". En este periodo se fragua el estilo de Andújar, un naturalismo sin exabruptos que intenta rescatar de la desmemoria a sus gentes y a su tierra, a la felicidad que una vez la colmó y a la tragedia y el destierro que la guerra impone como realización del existencialismo andujariano, que no es sino confianza en el hombre sencillo, de a pie, tan real como su prosa veraz y objetiva, siempre trenzada a partir de personajes de gran profundidad psicológica y realismo, anclaje para el retrato fiel de la sociedad de su época. No le falta razón a Manuel Urbano cuando cita, refiriéndose al escritor de La Carolina, el aserto de Moravia: "El arte reside en la memoria", fuente esencial de la acción narrativa.
De 1936 a 1939 se dedica al periodismo, iniciando su exilio en Francia en enero de 1939, internado en el campo de concentración de Saint Cyprien. De ahí se embarca en la expedición del Sinaia hacia México, donde vive desde junio de 1939 y desarrolla una importante labor cultural en editoriales y revistas, a la par que inicia su carrera literaria. Fue director de una librería y fundador, en 1946, con J. Ramón Arana, de la Revista literaria Las Españas . En los once últimos años de su estancia mexicana ejerció como gerente de publicidad del Fondo de Cultura Económica de México. En 1967 regresa a España y se instala en Madrid, pasando a trabajar para Alianza Editorial hasta su jubilación voluntaria, en 1979. Su extensa producción literaria abarca todos los géneros, desde la novela y el relato a la poesía, pasando por el teatro y el ensayo. Entre sus obras cabe resaltar la crónica Saint Cyprien plage, campo de concentración (1942), y los libros de relatos Partiendo de la angustia (1944), Los lugares vacíos (1971), La franja luminosa (1973), Secretos augurios (1981), así como las novelas Cristal herido (1944), Llanura (1947), El Vencido , (1949), El destino de Lázaro , (1959), conformando estas tres novelas últimas la trilogía titulada Vísperas (1970), en la que Andújar trata de reconstruir los prolegómenos de la Guerra Civil en tres escenarios diferentes: el ambiente rural de La Mancha, el de un pueblo minero jiennense y el de una población marinera del Mediterráneo. Las dos primeras partes de la trilogía son llevadas a la pantalla a través de una serie de seis capítulos. Asimismo Vísperas protagoniza un ciclo narrativo titulado Lares y penares: Historias de una historia (1973), La voz y la sangre (1984), y Cita de fantasmas (1984). En el ámbito poético Andújar destaca con La propia imagen (1961), Campana y cadena (1965), Fechas de un retorno (selección antológica,1979), y Sentires y querencias (1984).
De toda su obra se desprende el mismo sentido crítico de la existencia, una mirada amarga que según los estudiosos reflejan "toda una mentalidad y una moralidad colectivas basadas en el predominio de las apariencias, a la sumisión a una anquilosada y convencional concepción de la vida, en el arraigamiento de las injusticias; en resumen, denuncia de una sociedad anclada en el pasado, incapaz de entrar en el camino del progreso y la modernidad". Manuel Andújar se propone bucear en la naturaleza vital del hombre, en sus raíces y sus modos de comportamiento, para hallar el origen de los conflictos que lo sacuden y convulsionan, que lo desarraigan y lo lleva a los dramas del odio desenfrenado de la guerra, a la búsqueda de raíces que el exiliado se impone, a las tensas relaciones entre el trabajador y los patronos, a la mujer estancada en los asfixiantes roles tradicionales y, por encima de todo, a la eterna división entre vencedores y vencidos, que ya existía antes de que estallara el conflicto civil.
La producción teatral de Andújar es igualmente destacada con El primer juicio final , Los aniversarios , y El sueño robado (1962), mientras que, ya en el género del ensayo, cabe citar La literatura catalana en el destierro (1949), y Andalucía e Hispanoamérica: crisol de mestizajes (1982), producción que da buena muestra de la calidad del escritor jiennense. En 1988 se publica Narrativa breve de Manuel Andújar , un estudio sobre la obra del autor que tiene su origen en una tesis doctoral. Manuel Andújar es galardonado a título póstumo con el Premio Andalucía de las Letras, un reconocimiento que hace justicia a este gran escritor que incluso en la lejanía física y temporal del destierro "transcribe desde los posos de la memoria "escribe Manuel Urbano" con gran realismo tanto la orografía carolinense, por la que andaba en su infancia con la dificultad de la pierna dañada por la poliomelitis, como las palabras populares jiennenses: tallos, pipirranas, tarantos" Mas esta sorpresa al reconocer los cantos de lo nuestro que anidaran alados en la pluma realista del narrador, este aleteo de lo local, nos enorgullece al verlo trascendido, subliminado y universalizado, edificando una obra eminentemente artística que pretendió, y consiguió penetrar en la siempre difícil realidad para, desde ella, alcanzar una significación más profunda, el objetivo de soñados, imaginados horizontes".
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