| (De cátedra). Por catedral se conoce al templo principal de una diócesis que sirve como sede del obispado y de su cabildo. En su origen, a partir del siglo XIII, se convierten en centros monumentales de poder con los que la Iglesia pretende no sólo llamar a la fe, sino también hacer fácilmente visible, en el centro de las ciudades, el poder y la grandeza del cristianismo. Este papel de centro religioso queda demostrado por el hecho de que, en Andalucía, buena parte de las catedrales se construyen sobre los restos de las mezquitas, de las que se reutilizan una gran cantidad de materiales, o bien, como en el caso de la Mezquita-Catedral de Córdoba, respetan el espacio de culto de las antiguas aljamas para integrar en ellas la nueva construcción sacra. En Andalucía, existen tantas catedrales como obispados, siendo éstas las de Almería, Cádiz, Córdoba, Huelva, Granada, Guadix, Jaén, Jerez, Málaga y Sevilla. No obstante, Baeza también cuenta con catedral al haber sido capital de la diócesis hasta su traslado a Jaén en 1249.
Almería. La constante amenaza de los piratas del Mediterráneo hace de la catedral de Almería una de las más curiosas de la Península. Mitad templo religioso, mitad fortaleza, la construcción dirigida por Diego de Siloé entre los años 1524 y 1562, y que sustituye a la iglesia original de San Juan de Almedina (destruida por un terremoto), presenta un sólido aspecto defensivo, con contrafuertes, almenas y torreones, así como un patio de armas y torre del homenaje. Su estilo es mayormente gótico, aunque en él ya empieza a aparecer una estética de gusto renacentista. En su interior, destacan el altar, el tabernáculo de Ventura Rodríguez y las capillas renacentistas de San Indalecio y la Piedad.
Baeza. Su catedral, declarada Monumento Nacional en 1931, se inicia en 1569, aunque no es hasta 1567, fecha en la que el genial arquitecto Andrés de Vandelvira se hace cargo del proyecto, cuando el monumento cobra su actual cariz. Aunque en su mayor parte es de estilo gótico, en ella conviven las formas renacentistas, mudéjares e incluso vestigios de la antigua mezquita sobre la que se levanta, como es el caso de la torre, que conserva el macizo árabe de la antigua mezquita, así como la Puerta de la Luna, del siglo XIII y de estilo gótico-múdeja. La planta es basilical y, salvo los pies del templo, es del siglo XVI. Además, son de gran belleza la Puerta del Perdón, de estilo gótico-conopial, las capillas de San José y la capilla Dorada, el púlpito plateresco y el claustro, a través del cual se accede a la Sala Capitular, la Biblioteca y el Museo.
Cádiz. Iniciada en 1722 bajo proyecto de Vicente Acero y terminada en 1838, el largo periodo en el que se prolonga su construcción explica que la planta sea barroca, la decoración rococó y los exteriores neoclásicos. La planta es de cruz latina con tres naves separadas mediante columnas corintias que sostienen una movida y compleja cornisa, y en su interior destacan la girola y las dieciséis capillas laterales. La fachada principal, flanqueada de dos torres, posee tres pórticos y cuenta, a ambos lados del ventanal central, con esculturas de San Germán y San Servando, así como la escultura del Divino Salvador sobre el arco abocinado, todas ellas del escultor genovés Esteban Frucos.
Córdoba. Pese a que Fernando III, tras la conquista de Córdoba en 1236, permite realizar una serie de reformas parciales en la mezquita califal, no es hasta el reinado de Carlos V cuando se autoriza la construcción de un gran templo cristiano dentro de las naves de la mezquita, concretamente en las zonas de Abderrahman II y Almanzor. Hernán Ruiz el Viejo se hace cargo de las obras a partir de 1523 y éstas se extienden hasta 1766. La planta es de cruz latina, los arcos góticos, la ornemantación plateresca y la cúpula renacenstista. En su interior destacan el altar de mármol rojo, el tesoro de la catedral y la sillería de coro, obra de Pedro Duque Cornejo de estilo barroco-churrigueresco. ( -> véase Mezquita-Catedral de Córdoba ).
Granada. La dirección de las obras de la catedral de Granada se confían en 1518 al maestro Diego Siloé, quien persuade al emperador Carlos V de que es posible volver a la arquitectura pagana de griegos y romanos sin que el templo pierda sacralidad: nace así el renacimiento-español, que tiene en la catedral granadina su punta de lanza. La magistral fachada, resuelta con tres espectaculares casetones y una sola torre de 57 m. (que sustituye a lo anteriormente proyectado, dos torres de una altura de 81 m.), es obra de Alonso Cano. En el lateral de la calle Cárcel, destaca la Puerta del Perdón y, en su interior, la Capilla Mayor, conmuros decorados con vidrieras procedentes de Flandes, y la sacristía, que guarda un preciado crucifijo de Martínez Montañés y una Inmaculada de Alonso Cano. Unida y comunicada a la catedral, se encuentra la imponente Capilla Real.
Guadix. La catedral de Guadix se construye utilizando los cimientos de la antigua Iglesia Mayor de la Encarnación, que a su vez empleaba el espacio sacro de la antigua mezquita mayor. La traza original es corregida en 1549, de acuerdo con los cánones impuestos en las catedrales de Granada y Málaga por Diego de Siloé, quien en ese momento trabaja en la iglesia parroquial de Santiago. La planta basilical consta de tres naves, once capillas, una cúpula renacentista y una girola con bóvedas vaídas, con terceletes y sobre un rebanco. También en el interior, ocupa una gran relevancia la capilla de San Torcuato, obra de Siloé, una de las experiencias proyectivas más interesantes del Quinientos español. En el exterior, destacan la torre y las portadas, tanto la principal dedicada a la Asunción como las laterales.
Huelva. La actual iglesia-catedral de la Merced en Huelva sustituye a una primitiva construcción de Pedro Gómez Utebami, levantada en el siglo XVII y dedicada a la misma advocación, que resulta parcialmente destruida por el terremoto de 1755. Las obras de restauración se inician en 1767 y, hasta su muerte, Ambrosio de Figueroa se hace cargo de las obras, no terminadas hasta el siglo XX, ya que en 1915 se levanta la espadaña. Es una iglesia con planta de tres naves junto a la que se levanta un monasterio, también existente en la obra primitiva, y que recibe diversos usos, hospital, diputación provincial, instituto técnico y, en el presente, universidad. La Iglesia de la Merced no se convierte en catedral hasta 1954, cuando el cabildo del recién creado obispado onubense la elige como sede principal.
Jaén. El solar donde se levanta la imponente catedral de Jaén, una de las obras cumbres del Renacimiento español, es ocupado en el pasado por una mezquita aljama y, más tarde, por un templo de trazo gótico. De este templo todavía se conserva el muro norte, decorado con gárgolas entre las que destaca la que representa "una mona". Las obras se inician en 1540 con arreglo al alzado ejecutado por Pedro de Vandelvira, padre de Andrés de Valdelvira, quien se consagra a esta obra hasta su muerte y a quien se considera verdadero artífice. Su planta rectangular dispone de tres naves en planta rectangular, pilares cruciformes de orden corintio y arcos de medio punto que sostienen bóvedas vaídas. El exterior, gracias a las balconadas que recorren de lado a lado la fachada, recuerda a la arquitectura civil de la época. En el interior, se encuentran la Sala Capitular, el Gran Panteón de Canónigos y la Sacristía, considerada la obra maestra de Andrés de Vandelvira. En 2004, se solicita a la Unesco la declaración de la catedral de Jaén como Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Jerez. La catedral jerezana, erigida en el lugar que antes ocupaban primero la primitiva mezquita mayor y luego la antigua Iglesia del Salvador, se construye como iglesia colegial, ya que hasta 1980 no se constituye el obispado de Jerez. Los trabajos se inician en 1695 y no terminan hasta 1778, resultando un templo rectangular de cinco naves y planta de cruz latina. Es de estilo barroco y de una monumentalidad en la que, pese a que los volúmenes pueden aparentar cierto desorden, se obtiene un conjunto de una sublime y compleja armonía. La torre exenta es probablemente el minarete de la antigua mezquita.
Málaga. Tras la reconquista, la antigua Mezquita Mayor de Málaga es reutilizada, por orden de los Reyes Católicos, para el culto cristiano y dedicada a Santa María de la Encarnación, pero pronto se pone en evidencia que el edificio árabe no se adapta a los requisitos del cristianismo. Se construye así, entre 1528 y 1782, un nuevo templo de estilo renacentista, con trazas originales de Diego de Siloé y dirección del arquitecto Pedro López, si bien en él también intervienen otros nombres destacados como Andrés de Vandelvira o Diego de Vergara. El resultado es una iglesia de planta rectangular y tres naves que se unen en la girola. De gran valor artístico es la sillería del coro realizada en caoba por Luis Ortiz en el siglo XVII. No obstante, las carencias presupuestarias dejan la obra inconclusa y nunca se llegan a construir varias torres laterales, una balaustrada coronada de estatuas que recorría el perímetro del edificio, el frontón de la fachada y, sobre todo, la torre sur, una falta que le vale a la catedral el apodo de "la manquita".
Sevilla. La catedral de Sevilla, levantada en el solar que ocupaba la antigua mezquita mayor almohade, es el mayor templo de España y uno de los más importantes del mundo. Sus dimensiones, que cubren una superficie de más de dos hectáreas, es el resultado de un ambicioso plan por parte del cabildo catedralicio en un momento, el siglo XIV, en el que la ciudad era azotada por constantes epidemias de peste. Tiene planta de salón con cinco naves y capillas entre los contrafuertes. Al exterior, tiene bóvedas trasdosadas con peraltes acentuados para facilitar el desagüe. En su interior destaca la Capilla Real, la Capilla Mayor, la Capilla de la Virgen de la Antigua, el retablo de mayores dimensiones hasta ahora realizado, un preciado tesoro y unos importantes archivos y bibliotecas. El elemento más significativo, sin embargo, lo constituye la Giralda, minarete reformado por Hernan Ruiz el Joven entre 1558 y 1568 al que se le añade el cuerpo de campanas, coronado por la famosa veleta-escultura fundida en bronce del Giraldillo. ( -> véase Giralda, La y Sevilla). [ Pablo Santiago Chiquero ].
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