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PETENERA |
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| Cante flamenco que parece derivar de una cantaora de
Paterna de Rivera (Cádiz), a la que cita Demófilo en su
Colección de cantes flamencos
de 1881. Paternera se transforma en petenera, que es
el nombre que aparece citado y que se extiende a un cante que se basa en
una copla de cuatro versos octosílabos que al cantarse se convierten
generalmente en seis por repetición de uno de ellos y el añadido de otro
ajeno a la copla. En las últimas décadas, y de forma inexplicable, dentro
de la comunidad gitana llega a creerse que interpretar peteneras daba
mala suerte. Y todo ello a pesar de que sus principales intérpretes
seguían siendo gitanos. De entonación pausada, melódica, sentimental y
majestuosa. Se distinguen en él varias modalidades, por lo que el término
petenera debe considerarse como genérico, aunque las distinciones entre
unas y otras sean, a veces, significativas. También recibe ese nombre el
baile flamenco que se acompaña con la petenera corta y propio de mujer.
La bailaora utiliza pasos muy semejantes a los de la siguiriya y cubre la
cabeza con mantón. Como acompañamiento pueden emplearse las castañuelas
aunque son preferibles los pitos, las palmas sordas y, sobre todo, el
lenguaje mudo de las manos. Existe otro baile folclórico andaluz del
mismo nombre y de anterior creación con ritmo más vivo y acompañamiento
de palillos y piano. Sobre el origen de este estilo se han barajado muy
dispares teorías, como apuntan Blas Vega y Ríos Ruiz, desde la que lo
supone un cantar de juglaría hasta la que le aplica procedencia
hispanoamericana por la letra que dice: "En La Habana nací yo / debajo de
una palmera: / allí me echaron el agua / cantando la petenera", y por la
posible etimología procedente de Peten, comarca de Guatemala; sin olvidar
la muy defendida en torno a considerar su naturaleza semita, "puesto que
muchos Judíos fueron trovadores y juglares y entre éstos se cultivó el
canto popular", y las alusiones de algunas de sus letras, entre ellas la
siguiente: "¿Dónde vas, bella judía / tan descompuesta y a deshora" / Voy
en busca de Rebeco / que está en la sinagoga?. Todas estas discrepancias
han dado lugar a numerosos escritos sobre el tema, prevaleciendo la
opinión de que es una creación personal de La Petenera, cantaora
perteneciente a los años finales del siglo XVIII. Ésta, su forma
folclórica o regional, cuyo ritmo ya encontramos en composiciones del
siglo XVIII, adquiere mucha popularidad en la segunda mitad del siglo XIX
entre las mocitas andaluzas. En Sevilla concretamente se ponen muy de
moda a partir de 1879, y hacen furor en 1881, cuando Medina El Viejo "tal
y como divulga Antonio Chacón" perfila y define la petenera flamenca,
haciéndola cante de gran precisión rítmica, y en este sentido es a la
soleá a quien debe mayor aportación, ya que de la petenera actual es
fácil pasarse a la soleá, y más concretamente no olvidando que existe una
forma estilística llamada la soleá petenera. Entre los divulgadores de la
petenera, destaca La Niña de los Peines, que sobre la versión de Medina
El Viejo, realiza la suya personal y que luego asumen intérpretes tan
diversos como Pepe de la Matrona, Rafael Romero, Jacinto Almadén, Enrique
Morente, Camarón de la Isla o Carmen Linares. Sobre la petenera se han
escrito algunas piezas literarias, entre ellas el "Poema Gráfico de la
Petenera", de Federico García Lorca, y
La Petenera
, obra teatral dramática de Serrano Anguita y Manuel
de Góngora, estrenada en Madrid, en 1928, que es una especulación sobre
la vida de la figura inspiradora.
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