|
|
GUERRERO, FRANCISCO |
VOLVER |
|
|
| (sevilla, 1528-1599).
Músico. Suele citársele como uno de los compositores
que integran la trÃada estelar de la música polifónica española en los
Siglos de Oro, con Cristóbal de Morales (hacia 1500-1553) y Tomás Luis de
Victoria (hacia 1548-1611). En cualquier caso, Guerrero es la figura
dominante de la música catedralicia española a finales del siglo XVI y
sus obras se difunden, impresas o manuscritas, por España y Portugal y,
en el Nuevo Mundo, desde México y Guatemala a Lima y Cuzco. Hijo de una
familia acomodada, a sus 14 años Guerrero ejerce como cantor contratado
de la catedral de Sevilla. Es discÃpulo de su propio hermano, Pedro
Guerrero, autor de motetes y madrigales, asà como de otros músicos de esa
época y ciudad, como Morales. Interpreta varios instrumentos y con tan
sólo 18 años es maestro de capilla en Jaén por oposición, y desde los 27
años maestro de capilla y maestro del coro de la catedral de Sevilla, la
institución musical de más prestigio de toda la PenÃnsula Ibérica. En su
ciudad natal se relaciona con vihuelistas y polifonistas, al tiempo que
participa en academias interdisciplinares y claramente renacentistas,
como la de Mal Lara, de la que formaba parte Francisco Pacheco, quien le
retrata; o la del marqués de Tarifa, a la que pertenecen poetas como
Gutierre de Cetina o Baltasar del Alcázar, de quienes Francisco Guerrero
toma textos poéticos para algunas de sus composiciones.
En dos ocasiones (en 1551 y en 1554) está a punto de
ser nombrado maestro de capilla de la catedral de Málaga. Rehúsa la
primera invitación, pero consigue y acepta el nombramiento en la segunda
oportunidad, aunque, persuadido por los canónigos sevillanos, renuncia al
puesto al cabo de dos semanas, antes de haberse trasladado para ocuparlo.
Guerrero se hace célebre por su entrega a su trabajo, a su catedral, a su
vocación religiosa e incluso a los pobres, a pesar de haberse endeudado
en varias ocasiones. Viaja con frecuencia, por necesidades de su cargo, a
Tierra Santa, a Yuste, a Madrid, Lisboa o Santander, hasta donde acompaña
al arzobispo de Sevilla para recibir a doña Ana, esposa de Felipe II.
Viaja también a Venecia y Roma para la edición de sus obras, que, caso
bastante insólito entre los polifonistas españoles, son impresas estando
aún vivo.
Es más, el impago (en Roma) de deudas contraÃdas
"280 ducados" por los gastos de impresión de su
Liber Vesperarum
hace que se dicte contra él auto de prisión, que lo
lleva a la cárcel en Sevilla en 1591, de la que finalmente lo libra el
abono de la deuda por el cabildo hispalense. Su obra musical es
extensÃsima e incluye casi una veintena de misas de cuatro a nueve voces.
El lunes 8 de noviembre de 1599 Francisco Guerrero muere vÃctima de la
peste que habÃa causado estragos en la ciudad. Su cuerpo es enterrado en
la capilla de Nuestra Señora de la Antigua. Su prestigio traspasa
fronteras y Vicente Espinel le elogia cumplidamente en sus
Diversas Rimas
 (1591).
|
|