|
|
ALGODONALES |
VOLVER |
|
|
(CA). Situado al norte de la provincia de Cádiz, de cuya capital dista 102 km., el municipio de Algodonales tiene una población de 5.577 h. (censo 2001) y una superficie de casi 13.500 ha., formando parte de la Comarca de la Sierra de Cádiz* . Al oeste limita con el municipio de Villamartín; al norte con los de Puerto Serrano y Coripe (provincia de Sevilla); al oeste con Olvera, y al sur con El Gastor, Zahara de la Sierra y Prado del Rey. Su paisaje es serrano y está cruzado por el río Guadalete, máximo exponente de sus abundantes recursos hídricos. Este río se nutre en su curso a través del municipio de la Sierra de Líjar* , con una cima de 1.050 m. Su población se emplea fundamentalmente en el sector del comercio, hostelería e industria de la alimentación, siguiendo este orden de importancia. Justo en el límite exterior norte del Parque de Grazalema* , su urbanismo no se desarrolla hasta época moderna, adaptándose a la ladera del monte, con un asentamiento longitudinal sobre el terreno. Este municipio está siendo reconocido gracias a su desnivel, que presenta unas inmejorables condiciones para la práctica de deportes aéreos, por lo que son frecuentes los encuentros de deportistas de parapente, ala delta, ultraligeros o veleros. La orografía y la benigna climatología favorece el asentamiento de estas actividades, con servicios estabilizados localmente, por lo que se puede considerar que estas prácticas se convierten en un atractivo para la zona y en un recurso económico que muy bien puede integrarse sectorialmente en actividades relacionadas con el turismo del Parque Sierra de Grazalema, en cuyo entorno se ubica, integrado en la Ruta de los Pueblos Blancos de Andalucía. Aunque se pueden encontrar vestigios de la época romana –propios del valor estratégico de la zona– y ya existe en la época árabe –de la que quedan restos en el trazado callejero–, no es hasta el siglo XVI cuando la entidad cobra cuerpo como núcleo de población. De ahí que su patrimonio religioso esté fechado principalmente en esa época, destacando la Iglesia Parroquial de Santa Ana, en la que merecen especial atención su fachada, su torre de grandes dimensiones y los retablos en su interior. En la ermita de Jesús el Nazareno encontraremos rasgos estilistas del XIX y la venerada imagen que le da nombre, uno de los cultos más significativos de la población. Otras ermitas son las de la Concepción (siglo XVII) y la Virgencita de la Sierra (siglo XIX). Esta última es objeto de romería los días 24 y 25 de mayo, comenzando con una ofrenda floral. [ J. G. M. N.] |
|