|
|
MORANTE DE LA PUEBLA |
VOLVER |
|
|
| (la puebla del rÃo, sevilla, 1979).
 Torero. José Antonio Morante Camacho es un
torero distinto y personal que, desde muy pequeño, y sin tener tradición
taurina en su familia, juega al toro en las calles de La Puebla del RÃo.
Tal es su precocidad que a los diez años ya se viste por primera vez de
luces en Villafranco del Guadalquivir. Debuta con picadores en Guillena
el 16 de abril de 1994 y en su etapa como novillero se forja una imagen
de torero de arte entre los aficionados. En 1995 actúa en 42 novilladas,
quedando cuarto en el escalafón, y en 1996 confirma todo lo apuntado, de
modo que en la temporada siguiente, con 17 años, le llega la alternativa.
Antes torearÃa en Sevilla dos tardes, las del 27 de abril y 4 de mayo,
dejando buena impresión. El doctorado se produce en Burgos el 29 de junio
de 1997 de manos de César Rincón y en presencia de Fernando Cepeda, con
toros de Juan Pedro Domecq. Ese primer año suma 12 corridas de toros. En
1998 culmina su primera temporada completa como matador y se consolida en
su faceta de torero artista, actúa en 68 ocasiones y queda décimo en el
escalafón, confirmando alternativa en Las Ventas el 14 de mayo de manos
de Julio Aparicio y con Manuel DÃaz El Cordobés como testigo, con toros
de Sepúlveda. Morante da ese año su primer toque de atención en la
Maestranza la tarde del 21 de abril, cuando corta dos orejas y presenta
su candidatura a ser el próximo torero de Sevilla. Pero serÃa esta misma
plaza, un año después, la que le catapultarÃa a lo más alto. El 19 de
abril de 1999 abre por primera vez la puerta del PrÃncipe tras cortar
tres orejas a dos toros de Guadalest y la prensa especializada habla de
un nuevo ?prÃncipe del toreo sevillano?.
El joven diestro se pone en el camino adecuado para
alcanzar la categorÃa de figura del toreo, pero un toro de Millares
interrumpe drásticamente una temporada en la que Morante cuenta sus
actuaciones por triunfos. La tarde del 10 de septiembre, un percance en
la plaza de San MartÃn de Valdeiglesias (Madrid) le produce fractura de
una vértebra lumbar, por lo que el torero pasa varios meses inmovilizado
en una cama de hospital. Por fortuna, la recuperación es buena y en marzo
de 2000 reaparece en Olivenza en muy buen tono. Tan bien se encuentra el
torero que en su primera tarde en la Feria de Abril, la del 29, le corta
las dos orejas a un toro de Victoriano del RÃo. Cuando la Puerta del
PrÃncipe parece cantada, el segundo toro de su lote le hiere de gravedad
en el comienzo de la faena. Aunque Morante reaparece en San Isidro de ese
año, este percance marca del desarrollo de su temporada. El 25 de
diciembre confirma en la Monumental México con Armillita Chico e Ignacio
Garibay. Un mes más tarde resulta herido en Bogotá, lo que le hace volver
a España, donde comienza la temporada en Murcia el 18 de febrero. La
temporada de 2001 registra importantes triunfos, entre ellos el que
convierte a Morante en un torero también del gusto de la afición
madrileña. La tarde del 24 de mayo, Madrid ve torear a Morante. El de La
Puebla corta una oreja, que pudieron ser tres de no fallar con la espada
en el último toro de Javier Pérez Tabernero. De nuevo en la picota,
Morante brilla especialmente en los meses de verano, con triunfos en El
Puerto de Santa MarÃa y los dos seguidos de AlmerÃa. Pese a ello se queda
fuera de la Feria de Sevilla en 2002 y esa temporada muestra menos
regularidad en el triunfo. En 2003 vuelve a Sevilla y corta una oreja la
tarde del 24 de abril, también puntúa en Cordoba y Granada, pero uno de
sus triunfos más sonados de ese año se produce el 17 de agosto en El
Puerto de Santa MarÃa, cuando corta tres orejas y un rabo. Su toreo
parece calar más hondo en el aficionado y su estética está más depurada.
Ese año lo culmina matando seis toros en solitario en Jerez con balance
de tres orejas y un rabo. Esta encerrona provoca una nueva pugna entre el
torero y la empresa de Sevilla, al no llegar a un acuerdo con ella para
realizarla en la Maestranza, tal y como era su intención. El nuevo
desencuentro se extiende hasta el año siguiente y Morante se queda fuera
de la Feria de Abril, por lo que decide dar un toque de atención matando
seis toros en Las Ventas. El fuerte reto no se salda con buen resultado y
Morante decide cortar la temporada aquejado de problemas psicológicos.
Está todo ese año sin torear e incluso viaja a América en busca de
remedio para sus dolencias psÃquicas. Una vez recuperado, decide
reaparecer en marzo de 2005 en la plaza de Olivenza. Pero es el 19 de
marzo, en la inauguración de la plaza de Espartinas, cuando Morante
muestra una nueva dimensión de su toreo y marca la pauta de una temporada
cuajada de grandes faenas. Le siguen Jerez, Granada, El Puerto, Sanlúcar
de Barrameda y Valencia, entre otras obras cumbres del diestro de La
Puebla, que se convierte en torero de culto.
|
|