| El linaje de los Ponce de León constituye, en la Andalucía cristiana del Valle del Guadalquivir, durante los siglos XIII, XIV y XV, un heterogéneo grupo social nobiliario integrado básicamente por ricos hombres y algunos caballeros hidalgos, poderosos e influyentes, en toda la Frontera, especialmente en el antiguo Reino de Sevilla. En competencia abierta con los Guzmanes, los Ponce de León comienzan su extensión señorial y su proyección social ya en tiempos de Fernando IV, con Fernán Pérez Ponce, fallecido hacia 1310. Este rico hombre sevillano recibe del monarca castellano en 1304 los lugares de Bornos y Espera, en términos de Arcos de la Frontera. Casado con Isabel de Guzmán, hija de Guzmán el Bueno, obtiene también en dote las villas de Rota, Chipiona y ciertos derechos rentistas sobre Ayamonte. En 1309 el rey le otorgaría, por sus méritos militares en el Estrecho, el señorío de Marchena, en la campiña sevillana, que con el tiempo sería el "solar mayor" del nuevo linaje.
El segundo señor de Marchena es Pedro I Ponce de León (1310-1352), vasallo de Alfonso XI, quien premia sus servicios militares en la batalla del Salado, en 1340, con la donación del señorío de Mairena en 1342 y la compra de la villa de Bailén en 1349. La guerra civil castellana entre Pedro I y Enrique II originan graves dificultades en el linaje, pues el tercer señor de Marchena, Juan Ponce de León fallece en 1367, víctima de las famosas "justicias" del rey don Pedro I en la ciudad de Sevilla. Pero la nueva dinastía Trastámara recompensa con creces la fidelidad de los Ponce de León; de suerte que el quinto señor de Marchena, Pedro III Ponce de León (1387-1448), recibe en 1440 de Juan II el título condal de duque de Arcos, junto con el señorío de la villa. Además, sus estados se amplían en el Reino de Sevilla con la fundación y repoblación de la villa de Paradas y la compra de Los Palacios, localidad del Bajo Guadalquivir. Durante estos años, la guerra en la Frontera se convierte en un vehículo de promoción social y económica para los señores de Marchena y la intervención en los cabildos municipales una fuente inagotable de poder en Sevilla y su tierra.
El más brillante de los miembros de este poderoso linaje sevillano y uno de los personajes más atractivos del siglo XV en Andalucía es Rodrigo Ponce de León (Sevilla, 1443-1492), séptimo señor de Marchena y tercer conde de Arcos, quien recibe en 1471 de Enrique IV en título de marqués de Cádiz y en 1484 por la reina Isabel I, el de duque de esta ciudad. Gran militar, destaca notablemente en la conquista del Reino de Granada y en la defensa del Estrecho de Gibraltar. Por el dominio de la baja Andalucía, se enfrenta en una "guerra civil" abierta al duque de Medina Sidonia, Enrique de Guzmán, durante el reinado del débil monarca Enrique IV de Castilla. Pacificada la región en 1480 y al servicio militar de los Reyes Católicos, como capitán general de la Frontera, interviene directamente en la Guerra de Granada; en la conquista de Alhama en 1483, en la toma de Loja en 1483, en el sitio de Málaga en 1486 y en la tomas de Baza y Almería en 1489. Aunque está presente en las capitulaciones de Santa Fe, no puede disfrutar de la conquista de la ciudad por su repentina muerte en 1492.
Desaparecidas las ramas castellanas de los Ponce de León durante el siglo XIV, a comienzos del siglo XV el linaje estaba ya perfectamente consolidado en Andalucía, especialmente en el Reino de Sevilla y, sobre todo, en la capital hispalense, donde tenía casas y palacios. En el camino hacia este afianzamiento político, económico y social de los señores de Marchena se diferencian dos etapas: si en un primer momento, en los siglos XIII y XIV, se cuenta con la alianza matrimonial de los Guzmanes; más adelante, ya en el siglo XV, se gestaría una profunda hostilidad entre ambas casas nobiliarias andaluzas, que se fundamentaba no sólo en el control señorial de la baja Andalucía, sino en las dificultades sucesorias de la Casa de Arcos, que salpican a los duques de Medina Sidonia y a otras ramas menores del linaje que dominaba las oligarquías urbanas de la ciudad de Sevilla. [ Manuel García Fernández ].
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