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PUEBLA DE DON FADRIQUE |
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| (GR). Municipio de la comarca de Huéscar (Granada),
situado a 1.164 metros sobre el nivel del mar, entre el Parque Natural de
Castril y la comunidad de Murcia. Tiene 2.565 habitantes y en su extenso
término municipal, de 522 km
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, destacan el casco urbano de La Puebla de don
Fadrique y la enorme mole cónica de la Sierra de la Sagra, uno de los
picos más elevados de AndalucÃa, con 2.381 metros de altitud. Aunque se
encuentran restos iberos, la actual Puebla de don Fadrique se remonta al
poblado musulmán conocido como la Bolteruela, constituido en territorio
fronterizo en torno a un puñado de torres atalayas. Estas tierras
pertenecen a la cora califal de Elvira, en el siglo XI se integra en la
taifa de los Banu Zirà granadinos y después, en el XIII, se incluye en el
reino almohade de la misma capital para incorporarse al estado nazarà de
Granada hasta la conquista castellana a finales del XV, si bien parte de
la población andalusà permanece o regresa.
Los Reyes Católicos arrebatan a los nazarÃes estos
territorios en 1488 y los ofrecen en señorÃo a don Luis de Beaumont,
conde de LerÃn y condestable de Navarra, quien trae colonos navarros. Y,
como es una zona con fuertes problemas de bandolerismo, Luis de Beaumont
crea unas milicias de vigilancia llamadas los Cascaborras, que pasan a la
tradición y al calendario festivo del pueblo. Tras el fallecimiento del
condestable, el señorÃo es cedido a don Fadrique Ãlvarez de Toledo, en
honor de quien la Bolteruela cambia su nombre. En los siglos siguientes
el pueblo vive momentos de florecimiento económico, sobre todo gracias a
la madera, la lana y los viñedos, hasta alcanzar 8.640 h. en 1950. Desde
entonces, la población desciende hasta la cifra actual. Entre sus
monumentos destacan la iglesia  de Santa MarÃa de la Quinta
Angustia, del siglo XVI, la iglesia de San Antonio Abad, fundada en 1568,
y la casa señorial de los Patiños, también del XVI. Desde principios del
siglo XXI está en funcionamiento una mezquita y centro de estudios
árabes. Sus habitantes celebran romerÃas en honor de las patronas Nunilón
y AlodÃa y, en diciembre, la fiesta de los Cascaborras. Su economÃa,
basada en la agricultura, principalmente el almendro, el olivo y los
cultivos herbáceos, se complementa en los últimos años con el turismo
rural, que aprovecha las montañas y bosques de este incomparable rincón
de AndalucÃa.
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