inicio quiénes somos normas de uso abreviaturas contacto
Andalucía Cultura

BÚSQUEDA DE TÉRMINOS



Acceso a búsqueda avanzada

TÉRMINOS VISITADOS  


TÉRMINOS RECIENTES

AGENDA CULTURAL
   Bodas de Sangre: Programación en Jaén
   Taller de creatividad dinamizado por Yanua para celebrar el Día Internacional del Libro Infantil
   Taller de fin de semana: Fotografía + Ciencia: fotografiando lo imposible



CON LA COLABORACIÓN DE



 

COLORAOS, LOS

VOLVER
Ver fotografías
 Liberales fusilados en Almería el 24 de agosto de 1824 por intentar restablecer el régimen constitucional en España. Un monumento se levanta en su memoria en la plaza de la Constitución de la ciudad de Almería y una centenaria tradición progresista recuerda la gesta de aquellos "Mártires de la Libertad" el día 24 de agosto. La tradición es iniciada en 1841 e interrumpida en diferentes etapas del siglo XIX y XX por situaciones políticas de moderantismo y de dictadura. Se les llama popularmente los "coloraos" por el uniforme encarnado que vestían al desembarcar en las playas de Almería el día 14 de agosto de 1824. La intentona en pro de la libertad y el establecimiento de la Constitución de 1812 se inserta en el entramado de conspiraciones que los exiliados españoles de Gibraltar preparan contra el despotismo de Fernando VII, tras haber sido repuesto en el trono absoluto por los llamados "Cien mil hijos de San Luís".

Los emigrados en Gibraltar son los primeros liberales españoles en iniciar planes revolucionarios para restaurar la libertad en España. Un grupo de ellos, integrado por Pablo Iglesias, ex regidor del Ayuntamiento de Madrid, Francisco Javier Bustamante, César Conti y el valenciano Manuel Beltrán de Lis promueven una sociedad llamada la Santa Hermandad, de adscripción comunera, con el fin de encuadrar a los partidarios de impulsar sin dilación la revolución en España. Deciden desembarcar en Almería por el apoyo encontrado en el liberalismo almeriense. Los despachos y comunicaciones que unen a los emigrados en Gibraltar con los liberales de Alme­ría llevan un sello que tenía por leyenda: "Primera división del ejército de la libertad. 1824. Libertad o muerte". Los contrabandistas harían de correo. Los liberales almerienses vinculados a la conspiración pertenecen a la ciudad y a los pueblos de la Taha de Marchena. Entre ellos, cabe destacar a Joaquín de Vilches, animador de la Tertulia Patriótica durante el Trie­nio Liberal, Joaquín Navas, Gaspar Estevan, Antonio Pérez, Francisco Guerrero Padilla y Francisco Mayola.

Represión.  El secreto de la conspiración no es sigilosamente guardado y los realistas se enteran de ella. Se registran viviendas, hay encarcelamientos y se hacen llegar fuerzas a la ciudad para resistir el ataque de los liberales. La expedición, integrada por 48 hombres y dirigida por Pablo Iglesias, llega frente a las costas de Almería a primeras horas del día 14 de agosto de 1824 trasportados por el bergantín Federico y una escampavía. Rompe fuego según lo convenido, pero al no producirse movimientos en el interior de la plaza, deciden desembarcar en la boca del río Andarax, a pocos kilómetros de la ciudad, donde se les unen algunos almerienses. Los ataques al grito de "¡Viva Riego!" y "¡Viva la libertad!" son rechazados por los realistas en las murallas de Almería. Aquellos liberales exaltados, muchos de ellos reclutados en los pueblos cercanos a la ciudad, no logran entrar en la plaza. Pablo Iglesias da orden de retirada. Gran parte de los expedicionarios son hechos prisioneros cuando se dirigían a retomar los barcos que les esperaban en las cercanías del cabo de Gata. Pablo Iglesias huye y es capturado en Cúllar-­Baza. La Sierra de Gador sirve de refugio a muchos comprometidos en el intento, hasta que logran huir a Gibraltar, donde permanecen varios años.

El intento del general Valdés sobre Tarifa, llevado a cabo unos días antes, es aprovechado por los realistas para clamar por el exterminio de los liberales y darle a la reacción todo su tinte sanguinario. La comisión militar de Almería juzga a los prisioneros y ordena fusilar a 22 de ellos en la mañana del 24 de agosto de 1824: Juan Luch, teniente coronel, edecán de Riego, de 38 años y natural de Ceuta; Antonio Guerrero y Gallardo, tonelero, natural de Málaga; Bernardino Bustamante, oficial retirado de 44 años, natural de Baldemuro; José de Rojas, de 21 años, natural de Jimena; Francisco de Rojas, que al parecer se llamaba José Gandía, de oficio barbero, de 31 años y natural de Albox (Almería); Luis de Rute, capitán del regimiento de la Corona, gaditano; Ramón Manzano, sargento primero de Milicias, de profesión escribiente, de 35 años y natural de Caniles (Baza); Car­los Massoff, seudónimo del general francés Cugnet de Montarlot; Francisco Paules, capi­tán del ejército, 22 años, natural de Leyna; Tomás Reís, natural de Dublín, de 19 años, capitán de Irlanda; Benigno Morales, editor de El Zurriago, de 31 años; Carlos Hoyos y Miel, capitán del regimiento de Málaga, natural de Santander, de 37 años; Guillermo Uuty (Gusty), de 18 años, oficial del Gobierno de Gibraltar, natural de Dublín; Miguel Giménez, natural de Tebar, de 23 años y de oficio cordonero de guitarra; Evaristo Fernández, de 18 años, de oficio albañil y natural de Algeciras; Ángel Garay, de 35 años; Nicolás Gonzá­lez, de 22 años y capitán del ejército; Juan González, de 20 años y teniente del ejército; José López, de 18 años; Francisco González, de 28 años; Juan Pérez Balverde, de 23 años; y Jorge Navarrete, de 33 años.

Posteriormente, son fusilados José Pas­cual, Juan Bautista Puchi (Peti), José Rodríguez y Francisco Joaquín Javier Bustamante. El teniente José María Belvis, que delata a sus compañeros, es fusilado en Granada más tarde. Pablo Iglesias y el teniente Antonio Santos son juzgados en Madrid y condenados a morir en el patíbulo un año después, el 25 de agosto de 1825. Pa­blo Iglesias da los gritos de "libertad o muerte" antes de morir.

Reconocimiento. Tienen que pasar 17 años para que la memoria de estos hombres, amantes de la libertad, fuese honrada en Almería. En 1837, siendo gobernador Joa­quín de Vilches, se levanta un cenotafio en el cementerio de Belén, conocido popularmente como "el pingurucho de los coloraos", donde quedan depositados los res­tos de aquellos liberales. En 1841, en pleno trienio esparterista, el Ayuntamiento Constitucional de Almería acuerda inmortalizar la memoria de estos "mártires de la libertad" con actos cívicos-religiosos todos los 24 de agosto.

A lo largo del siglo XIX, el programa de las conmemoraciones recoge una procesión cívico-religiosa presidida por los representantes del Ayuntamiento con la participación de las instituciones civiles, militares y el pueblo en ge­neral, que terminaba ante el mausoleo o cenotafio donde estaban depositados los restos de «los coloraos». La Milicia Nacional y la Guardia Civil rendían honores y desfilaban ante el cenotafio, se leían poemas alusivos a la efeméride, se decían misas y el acto se clausuraba normalmente con la alocución del alcalde de Almería, que recordaba la heroicidad de aquellos hombres y hacía un llamamiento al público asistente a seguir su ejemplo.

No todos los años existe tal celebración de los aniversarios. Los moderados los acallan y los progresistas le dan realce y hacen suya la tradición. Una de las primeras decisiones del Ayuntamiento Revolucionario, tras la revolución de septiembre de 1868, es erigir un nuevo monumento a los Mártires de la Libertad con la aportación voluntaria del pueblo "libre" de Almería. El nuevo monumento se inaugura el 27 de diciembre de 1870 en la Plaza de Cádiz, actual Puerta de Purchena.

Los primeros años de la Restauración no son propicios para los aniversarios. Los liberales de Sagasta, sin embargo, reanudan los aniversarios con gran solemnidad. En 1899 se desmonta el monumento a "los coloraos" situado en la plaza de Cádiz y se reconstruye con algunos retoques en la plaza de la Libertad, actual plaza de la Constitución. Allí queda instalado hasta ser desmantelado por las autoridades franquistas en 1943.

A lo largo de las primeras décadas del siglo XX las conmemoraciones pierden el carácter religioso y adquieren mayor significado cívico. Una manifestación, presidida por el Ayuntamiento, recorría las calles de Almería con la participación de la banda municipal de música, que, recogiendo una costumbre de los últimos años del siglo XIX, interpretaba La Marsellesa y a veces el Himno de Riego y el Himno a Garibaldi. Los partidos republicanos almerienses se apropian de esta tradición progresista y las sociedades obreras de resistencia y la Agrupación Socialista participan algunos años en la procesión cívica con sus estandartes y afiliados. Los años que las procesiones cívicas no cuentan con el apoyo de las socieda­des obreras y de los grupos republicanos quedan deslucidas por la falta de asisten­cia de público.

Los aniversarios se convierten en plataformas de expresión po­lítica en los momentos de mayor tensión. La procesión cívica de 1918 se troca en una manifestación aliadófila por parte de la Juventud Izquierdista y la de 1930 se convierte en una manifestación pro re­publicana. La II República da la máxima solemnidad a los aniversarios, so­bre todo, en sus tres primeros años. Sin embargo, durante los años de la dictadura de Franco, los aniversarios a los Mártires de la Libertad quedan prohibidos y el silencio cae sobre ellos. Se intenta borrar la memoria. Con motivo de la primera visita del general Franco a Almería en 1943, el alcalde de la ciudad, Vicente Navarro Gay, ordena el desmantelamiento del monumento a "los coloraos" de la plaza de la Constitución. Los restos de aquellos hombres se trasladan a un nicho municipal y las piedras del monumento se esparcen por la plaza de Pavía, sirviendo más tarde para bordillos de calles y arreglos de la zona portuaria.

Con la llegada de la democracia se inicia la recuperación de esta centenaria tradición progresista. Un grupo de almerienses integrado por el periodista José Miguel Naveros, el abogado Juan Pérez Pérez y el profesor universitario Fernando Martínez López  promueven la celebración de los aniversarios. Salen artículos en la prensa recordando la historia de "los coloraos" y el Ayuntamiento inicia sus primeras celebraciones. Falta levantar el monumento. La Corporación municipal de 1987 impulsa la formación de una comisión ciudadana que, presidida por José Tesoro y el profesor universitario Pedro Tirado, recaba las aportaciones económicas del pueblo de Almería para el nuevo monumento. Éste se inaugura el 24 de agosto de 1988 en la plaza de la Constitución, donde había estado su último emplazamiento antes de la demolición ordenada por el franquismo. El ritual del homenaje a los Mártires de la Libertad recoge una conferencia en pro de la libertad y una ofrenda de flores ante el monumento, que culmina con la interpretación por parte de la banda municipal de La Marsellesa, el Himno de Riego, el Himno de Almería, el Himno de Andalucía y el Himno Nacional, pretendiendo entroncar la tradición con el presente y perpetuar la gesta y la memoria de aquellos liberales que dieron su vida por la Libertad. [ Fernando Martínez López ].

 

 
ZONA DE USUARIOS
Usuario:
clave:
 

MUSEOS ANDALUCES
Almería
Museo de Almería
Cádiz
Museo de Cádiz
Córdoba
Museo arqueológico y etnológico
Granada
Museo de la Alhambra
Granada
Parque de las ciencias
Huelva
Museo de Huelva
Jaén
Museo de Jaén
Málaga
Museo Carmen Thyssen
Málaga
Museo de Málaga
Málaga
Museo Interactivo de la Música
Málaga
Museo Picasso Málaga
Sevilla
Centro Andaluz de arte contemporáneo
Sevilla
Museo Arqueológico


Andalucía Cultura
   Andalupedia © 2013 - Todos los derechos reservados      Señas de identidad      Aviso legal      Créditos  10 de marzo de 2026